¿Cuándo una contracción es señal de alarma?
Aprende a distinguirlas antes de que sea urgente.

Durante el embarazo, sentir que el útero se endurece es completamente normal. El cuerpo se prepara para el parto desde semanas antes. El problema es que no todas las contracciones significan lo mismo, y confundirlas puede costarte horas valiosas o, por el contrario, llevarte a urgencias sin necesidad.
Las contracciones de Braxton Hicks son las más comunes a partir de la semana 20. Son irregulares, no aumentan en intensidad, no siguen un patrón y desaparecen al cambiar de posición o hidratarte. Son, básicamente, el entrenamiento del útero. Molestas, sí. Peligrosas, no.
Contracciones normales (Braxton Hicks)
Irregulares · Sin ritmo definido · Ceden al moverse o tomar agua · No aumentan de intensidad · Sin sangrado ni flujo
Las contracciones de parto prematuro son otra historia. Aparecen antes de la semana 37, y la diferencia clave es que no se van. Se vuelven regulares, se acercan en el tiempo y cada vez duran más. Tu cuerpo no está entrenando: está comenzando algo.
Acude de inmediato si presentas:
La regla práctica es sencilla: si en una hora tienes más de 4 contracciones, acuéstate, toma agua y cronometra. Si no ceden en 30 minutos, llama a tu médica. No esperes a que el dolor sea insoportable.
Ante la duda, siempre consulta. En obstetricia, la precaución temprana siempre es la mejor decisión.






